El láser usado
es de CO2 o de Erbium-CO2; lo que hace es destruir las capas más
superficiales de la epidermis y dermis de manera que se estimula la regeneración
de la piel y del colágeno. Se
forma una piel nueva. Además provoca una retracción de
la piel de forma que "plancha" las arrugas más finas. Es especialmente útil
para las arrugas peri oculares, patas de gallo, y las arrugas de los
labios. En el caso de los párpados se puede extirpar la grasa
de las bolsas a través de una incisión en la conjuntiva
y después
hacer un "resurfacing" de la piel para eliminar las arrugas.
El láser requiere unos cuidados de la piel tanto antes como después
de la intervención. La piel que se genera es nueva y necesita
hidratación, protección de la infección (especialmente
herpes) y protección solar alta. Dependiendo del tipo de piel
hay un enrojecimiento que puede durar hasta 3 meses. Sin embargo, los
resultados con el láser son muy buenos y es un procedimiento que
puede hacerse con anestesia local.
Existen otros procedimientos de tratamiento para el fotoenvejecimiento
cutáneo (arrugas) o las pigmentaciones (manchas), no ablativos
(no producen quemaduras), y con buenos resultados basados en la utilización
de luz intensa pulsada (IPL), que no requieren anestesia ni impiden la
vuelta a la vida diaria normal.
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