Usos medicos del botoxToxina botulínica o Botox. El Botox es una forma purificada de la toxina botulínica. Se aprovecha su capacidad para producir parálisis muscular con fines médicos, siendo importante saber cuando realizar el tratamiento con botox. Pese a que se suele relacionar el botox con la medicina estética y el tratamiento de las arrugas de expresión, sus usos son muy diversos:

Migraña

Las inyecciones de Botox son una opción de tratamiento para ayudar a prevenir la migraña crónica. El Botox bloquea el acceso al final de los nervios y relaja los músculos, las inyecciones se ponen en puntos específicos alrededor del cráneo y cuello.

Sudoración excesiva

La toxina botulínica es una opción de tratamiento para la sudoración excesiva o hiperhidrosis. Funciona bloqueando las señales que el cerebro envía a las glándulas sudoríparas. Las inyecciones de Botox se realizan en las zonas afectadas: axilas, manos, pies o cara . El procedimiento puede durar hasta ocho meses.

Incontinencia urinaria

La vejiga hiperactiva afecta, más o menos, al 20% de las personas – principalmente mujeres – de más de 40 años. Se trata de un tipo de problema urinario cuyos síntomas incluyen tener que orinar con frecuencia, necesidad de levantarse por la noche para ir al baño (nicturia) e incontinencia.

Un estudio de 2012 publicado en la revista European Urology encontró que la inyección de toxina botulínica A (Botox) en la pared de la vejiga era una manera eficaz de tratar la incontinencia urinaria.

Esclerosis múltiple y espasmos musculares

La toxina botulínica se usa para disminuir la espasticidad relacionada con la esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas. Las inyecciones de Botox pueden ayudar a detener los músculos contratantes o los espasmos.

Codo de tenista

Las inyecciones de toxina botulínica puede reducir el dolor del codo de tenista. Una lesión caracterizada por dolor en la cara externa del codo, en la región del epicóndilo, eminencia ósea que se encuentra en la parte lateral y externa de la epífisis inferior del húmero

La parálisis de Bell

Las inyecciones de Botox se pueden utilizar, a largo plazo, para relajar los músculos que se han debilitado, paralizado o caído, o para ayudar a reducir los movimientos musculares no deseados o los espasmos.