Pese a que el aumento de pecho sigue siendo la intervención más demandada cuando se habla de operaciones de mama, la reducción de pecho va aumento año a año. Sus beneficios para la salud, tanto física como mental de la paciente, son muchísimos. Cabe destacar:

Mejora sustancial de la postura y reducción de los dolores en cuello y espalda

La gran mayoría de mujeres que se someten a una reducción de pecho consiguen una mejora sustancial en su postura y una reducción considerable de los dolores de cuello y espalda. La reducción de la glándula mamaria disminuye el centro de gravedad y, simultáneamente, disminuye la necesidad de mantener una tensión muscular constante en el cuello y la espalda, que suele ser la causa del dolor en estas regiones. También desaparece el entumecimiento u hormigueo en brazos y manos.

Mejora de la función y eficiencia pulmonar

Hay estudios que demuestran que la cirugía de reducción de mama permite una mejora sustancial en la ventilación pulmonar, especialmente  en lo referente a problemas respiratorios durante el sueño.

Mejora de la prevención de enfermedades oncológicas

Después de la mamoplastia de reducción las mujeres podrán realizarse autoexámenes de mama para la detección temprana de lesiones mamarias con mayor facilidad. Por otra parte, la eliminación de una parte significativa de la mama disminuye el área en peligro de padecer cáncer de mama.

Mejora la posibilidad de realizar actividades físicas

Un pecho excesivamente grande puede limitar la actividad física de las mujeres. Obviamente, la reducción del tamaño de la mama facilita cualquier tipo de actividad física.

Previene los trastornos alimenticios

El crecimiento excesivo del pecho conduce, en muchas ocasiones, a que las mujeres coman en exceso con el fin de disminuir la desproporción existente entre la parte superior e inferior del cuerpo. También puede suceder lo contrario, es decir, limitar el consumo de calorías con el fin de reducir el tamaño del pecho. Algo que puede conducir a trastornos alimenticios como la bulimia.

Mejora de la autoestima y de la calidad de vida

Un pecho muy grande puede condicionar las relaciones sociales y profesionales de una mujer. La mamoplastia de reducción ayuda a mejorar la imagen personal y, por ende, la manera de relacionarse con su entorno.

Mejora de las funciones psicosexuales

El Dr. Donald Guthrie afirmaba en uno de sus estudios que cerca del 80% de las mujeres con pechos demasiado grandes reportaba alteraciones sexuales. La cirugía de reducción libera a las mujeres de tales inhibiciones y permite mejorar el nivel de satisfacción en los contactos sexuales.

Dr. Julio Terrén, especialista en reducción de pecho