El verano es sinónimo de alegría y bienestar. Es una época del año muy beneficiosa para nuestro organismo:

  • Se librera vitamina D

El clima soleado y cálido ayuda a reponer los niveles de vitamina D, una de las vitaminas más importantes para numerosas reacciones del cuerpo humano. La vitamina D es fundamental para contar con buena salud, ya que fortalece el sistema inmune, aumenta la resistencia ósea, acelera el metabolismo, desempeña un papel clave en la prevención del cáncer y fomenta un mejor estado de ánimo.

  • Alimentación fresca (frutas y hortalizas)

El sol y el calor estimulan el consumo de frutas y vegetales frescos. Nuestro cuerpo no necesita tanta energía para mantenerse caliente, por esa razón huimos de las comidas pesadas, apostando por hacer comidas más ligeras. Estos alimentos son bajos en calorías y ricos en antioxidantes y vitaminas. Ayudan a frenar el envejecimiento prematuro, la diabetes, son ideales para bajar los niveles de colesterol y frenan el deterioro cognitivo.

  • Se dispone de más tiempo para realizar actividad física

El sol y el calor nos incitan a estar en la calle, a ser activos, a disfrutar del aire libre. Desde caminatas, paseos en bicicleta, natación, yoga al aire libre, bádminton, fútbol…

Con el ejercicio físico se fortalecen los huesos, el corazón, el sistema inmunitario, los músculos y mucho más. También sirve para mejorar el estado de ánimo, aumentar la sensación de bienestar, disminuir el estrés mental, fortalece la autoconfianza y la autoestima, aliviar la depresión…

  • Aumento de la sudoración

Pese a que pueda resultar molesta, la sudoración es un proceso que aporta muchos beneficios para la salud. Sudar es una manera que tiene el cuerpo de desintoxicarse. El sudor controla la temperatura corporal y la regula.

  • Caminar descalzo

Igual no se le presta demasiada atención a este hábito, sin embargo, es un componente clave para conseguir una buena salud. Caminar descalzo es un ejercicio más que tonificante para el cuerpo. Caminando descalzo estimulamos nuestros puntos de energía ya que los pies tienen gran cantidad de terminaciones nerviosas. En el caso de los bebés, se suele recomendar que caminen descalzos, ya que les ayuda a mejorar la conexión neuronal motora.

Dr. Julio Terrén especialista en cirugía de mamas y Doctor en Medicina