La cirugía plástica aporta beneficios tanto físicos como psicológicos para el paciente que decide intervenirse. Algunas personas buscan rejuvenecer su aspecto, otras quieren cambiar algunas características de su físico que les han acomplejado desde hace años, otras buscan solucionar algún problema que afecta a su salud… No importa cuál sea la razón para operarse, lo que es un hecho es que la cirugía plástica mejora el aspecto físico, la salud, la autoestima y la confianza del paciente.

¿Cuáles son los beneficios físicos de la cirugía plástica?

Hay personas que nacen con deformidades físicas apreciables que afectan su confianza a la hora de relacionarse con los demás. También hay pacientes que han sufrido lesiones en diferentes accidentes y que han visto como su apariencia física ha quedado alterada. La cirugía plástica es un medio ideal para que este tipo de pacientes recuperen y mejoren su apariencia física, algo que repercutirá positivamente en su estado emocional.

Algunos de ellos buscan cambiar alguna característica física: orejas de soplillo, nariz excesivamente grande, mamas tuberosas… mientras que otros necesitan alteraciones físicas que les ayuden en el desempeño de sus actividades diarias.

¿Cuáles son los beneficios emocionales?

Cambiar la apariencia física puede tener un impacto enorme en la forma en que una persona se siente emocionalmente. La cirugía plástica puede ayudar al paciente a liberarse de sus complejos y sus inseguridades y vivir una vida mucho más feliz, sin miedos ni frenos absurdos autoimpuestos. Cuando alguien se siente y se ve bien físicamente puede tomar riesgos que normalmente no tomaría, ya sea a la hora de buscar un nuevo trabajo, conocer a nueva gente, probar un nuevo deporte…

Muchos adultos sufrieron traumas emocionales de niños debido a que sus compañeros se burlaban de ciertos aspectos de su cuerpo. Este tipo de trauma sufrido en la niñez puede arrastrase hasta la vida adulta. La cirugía plástica brinda la oportunidad de solventar esas inseguridades. Ahora bien, un nuevo aspecto físico no es milagroso, el cirujano no puede resolver problemas de índole mucho más profunda.

Desafortunadamente, vivimos en una sociedad donde el aspecto físico ayuda a ser aceptado en un círculo social determinado, así como a la hora de encontrar oportunidades laborales.

Antes de intervenirse pregúntese ¿por qué?

Es importante preguntarse por qué quiero intervenirme. Responder a estas preguntas puede ser fundamental para determinar si mis motivaciones son correctas:

1) ¿Cuál es su mi motivación?

2) ¿Qué característica física quiero cambiar? y ¿por qué?

3) ¿Qué espera obtener de la cirugía?

4) ¿Su cirujano está de acuerdo con sus razones para realizarse la cirugía estética?

Dr. Julio Terrén, especialista en cirugía plástica y estética