Los párpados no sirven únicamente para cubrir y proteger los ojos: otorgan expresividad al rostro y sirven para enmarcar la mirada. Los ojos son, a menudo, la zona del cuerpo en la que más se notan los signos del envejecimiento: arrugas alrededor de los ojos, patas de gallo, líneas de expresión… Cuando envejecemos la capa externa de la piel adelgaza, la piel de la frente pierde firmeza y desciende, provocando una caída de las cejas. Este exceso de piel adicional invade los ojos, dando al rostro una apariencia cansada y triste. El estrés, los cambios en el peso y la herencia genética son otros factores que pueden provocar un exceso de piel en los párpados inferiores y superiores, y un aumento de la grasa alrededor de los ojos (bolsas).

La blefaroplastia o cirugía de párpados es la segunda cirugía estética más común entre los hombres. Se emplea para eliminar el exceso de piel y las bolsas de grasa en los párpados. Permite rejuvenecer el rostro mejorando la visión y refrescando la mirada. Pese a que el procedimiento cosmético es similar en hombres y mujeres existen diferencias entre los párpados superiores masculinos y femeninos que corresponden a la estructura y a la anatomía facial; además, el ideal de belleza del hombre es diferente al de la mujer.

¿Cómo es la intervención?

La blefaroplastia se realiza bajo anestesia local y en función de la cantidad de grasa o piel a retirar puede durar entre una y dos horas.

  • Párpados inferiores: para hacer que los párpados inferiores luzcan más jóvenes se hará una incisión en la parte rosada interna (conjuntiva). A través de esta incisión se eliminará el exceso de piel y grasa haciendo desaparecer la apariencia hinchada y proporcionando un aspecto más tenso, más atractivo.
  • Párpados superiores: se realiza una incisión poco visible en el pliegue natural del párpado superior, lo que permite eliminar el exceso de piel y el tejido graso. La grasa se puede recolocar en ciertas áreas del párpado para formar un contorno más atractivo. Una vez que se logra una mejor apariencia se cerrarán las incisiones con suturas.

El paciente puede regresar a su hogar transcurridas unas horas tras la operación, ya que no suele producirse hospitalización. Los cuidados postoperatorios se prolongarán a lo largo de unos días e incluyen: analgésicos para el dolor (inflamación, hematomas…), colirios (para evitar la sequedad y el picor de ojos), lavados con suero fisiológico y uso de un antifaz de gel para proporcionar sensación de frescor. El paciente deberá dormir con la cabeza en alto.

Es posible salir a la calle con gafas de sol dos días después de la intervención. Se debe visitar regularmente al cirujano para controlar la evolución, y los resultados finales son visibles a partir de los 6 meses. La blefaroplastia no detiene el envejecimiento, pero sí que ayuda a retrasar sus signos.

¿Qué no se consigue con la blefaroplastia?

La blefaroplastia no es una intervención indicada para eliminar las conocidas como “patas de gallo” u otro tipo de arrugas laterales, ni tampoco es el procedimiento adecuado para acabar con las “ojeras” oscuras o pigmentadas. Ahora bien, si se combina con otras técnicas como el láser o el lifting se pueden aclarar las ojeras y mitigar las arrugas.

Cirugía de párpados hombres Clínica dr. Terrén