El 5% de la población mundial cuenta con orejas despegadas, o lo que comúnmente se denomina como orejas de soplillo. La deformidad de las orejas suele ser una de las causas más frecuentes de depresión durante la infancia. Un problema estético que se traduce en alteraciones en el comportamiento del niño, problemas de relación con los demás, y en un aumento de su inseguridad, ya que las orejas despegadas suelen provocar bromas y burlas por parte de los demás niños.

Según los datos que presenta el estudio “Escucha tus orejas” realizado por Allergan entre personas de 25 a 60 años con orejas prominentes (ellos mismos o sus hijos menores de 18 años), 8 de cada 10 personas piensan que las orejas de soplillo pueden ser motivo de burla o comentarios negativos. Y va más allá, el 54% de los españoles que sufre este problema reconoce haber recibido bromas pesadas por la forma y el tamaño de sus orejas, especialmente durante la infancia.

Entre los encuestados que reconocen haber sufrido burlas, el 45% afirma que han sido frecuentes, y el 46% que les han afectado psicológicamente. Las mujeres y los jóvenes son los más afectados por esta situación. El 77% afirma que la presión social por contar con orejas en forma de soplillo podría llevar a la persona a aislarse socialmente. Es más, ese mismo porcentaje de personas afirma que sería mucho más feliz y contaría con una mayor autoestima si no tuviera las orejas despegadas.

El 30% preferiría tener michelines, ya que las orejas de soplillo son más difíciles de solucionar y provocan muchas más burlas. El 40% reconoce peinarse de forma diferente para tratar de disimular las orejas, además de evitar usar sombreros y gorras y hacerse fotos de perfil.

El 45% de los participantes muestra una actitud favorable a la hora de corregir sus orejas. El 8% declara su firme intención de intervenirse, y el 37% asegura habérselo planteado alguna vez. Más de la mitad de los encuestados opina que todas las personas tienen derecho a operarse para aumentar su autoestima. Cerca del 30% considera que intervenirse las orejas es similar a hacerse una ortodoncia.

El 60% reclama técnicas mínimamente invasivas para corregir las orejas de soplillo. Con esa intención nace Earfold, un tratamiento mínimamente invasivo que se realiza de manera ambulatoria, sin necesidad de anestesia general, y que corrige el problema en 20 minutos.

El Dr. Julio Terrén ha sido designado por Allergan para la utilización de Earfold