postoperatorio, precirugia

Para que una intervención quirúrgica tenga éxito es importante tanto el pre como el postoperatorio. Una cirugía no comienza cuando se entra en el quirófano, ni finaliza cuando se sale de él. Es en la fase previa y posterior a la intervención cuando más cuidados se necesitan. La mayoría de los pacientes suelen recuperarse mucho mejor cuando realizan una preparación previa adecuada.

Una buena preparación comienza meses o semanas antes de la cirugía, e incluye revisiones exhaustivas, una dieta sana, la preparación de la piel y el tejido de la zona a tratar, el uso de suplementos vitamínicos y sales minerales, y la interrupción de malos hábitos como pueden ser el consumo de tabaco y alcohol. Tras la cirugía, se deben seguir una serie de indicaciones para mejorar la recuperación:

– Visitas regulares al cirujano

Es fundamental que el cirujano y el paciente se vean en persona tras la intervención. Las revisiones en el primer mes o en las primeras semanas tras la cirugía permiten prevenir y evitar por completo las distintas complicaciones.

– Buscar un “asistente”

El postoperatorio es un momento para recuperarse y descansar. El paciente debe tener en cuenta que va a necesitar a alguien para que le ayude en sus quehaceres diarios. Su cuerpo tardará unos días hasta que sea capaz de volver a la normalidad, no es bueno añadir estrés al proceso de recuperación.

– Tomar las vitaminas y los suplementos adecuados

El paciente debe seguir las indicaciones del cirujano y no automedicarse. Hay suplementos alimenticios que pueden ayudar al proceso de curación, en cambio, si se realiza una ingesta descontrolada o innecesaria de suplementos o vitaminas se pueden provocar alteraciones en la coagulación de la sangre aumentando el riesgo de sangrado o de infección después de la cirugía.

– Uso de hielo

La inflamación es inevitable y es una de las primeras señales que produce el cuerpo durante el proceso de curación. Con frecuencia le digo a mis pacientes que el hielo puede ser más eficaz que los medicamentos, ya que ayuda a paliar el dolor sin el riesgo de sufrir náuseas o vómitos.

– No se exponga al sol

Tras la cirugía la piel es vulnerable. La exposición al sol puede provocar hinchazón y decoloración de las líneas de incisión. Esto prolongará la recuperación y puede alterar el resultado estético.

 

Si tiene cualquier duda sobre el post y el preoperatorio no dude en ponerse en contacto con la clínica de cirugía estética, plástica y reparadora del Dr. Julio Terrén