El efecto de la gravedad y las variaciones de volumen en la mama, especialmente por los embarazos, determina que la piel y los ligamentos de sujeción de la mama cedan, lo que provoca que la mama caiga y se sitúe en una posición más inferior, por debajo del pliegue mamario.
Según la situación de la areola se distinguen tres tipos de ptosis: leve, moderada, o grave. El tipo de ptosis determina en parte el tipo de intervención a realizar.
Técnica
La operación dura alrededor de dos horas, con anestesia general o local más sedación. Las diferentes técnicas incluyen:
- Ptosis leve a moderada: aumentar el volumen de la mama mediante la colocación de un implante, como en el aumento mamario. Si rellenamos la mama, el contenido y el continente se igualan. Esta especialmente indicado en mujeres que, tras los embarazos y lactancias, han perdido volumen, y la piel no se ha retraído completamente.
- Ptosis moderada a grave: si hay un claro exceso de piel, se extirpa la sobrante, y se coloca el pezón y la areola en una nueva posición más elevada. La piel puede extirparse alrededor de la areola como un dónut, o añadiendo una pequeña cicatriz vertical. Si hay suficiente tejido mamario se remodela y se sube a la posición anatómica correcta (pexia). En caso de que haya poca glándula mamaria, puede colocarse una prótesis además de extirpar piel, aunque no es preciso aumentar la talla de sujetador si la mujer no lo desea.
La hospitalización es menor de 24h. La vuelta al trabajo se produce en una semana y se llevará un sujetador especial durante 3 a 4 semanas. La duración de los resultados varía en función de la gravedad, embarazos posteriores, y un aumento o pérdida de peso.