Mito 1

La paciente tiene que esperar a la mastectomía antes de someterse a la reconstrucción mamaria.

FALSO. La reconstrucción del pecho se puede realizar al mismo tiempo que la mastectomía y, por lo general, es la solución que permite obtener mejores resultados cosméticos. Las mujeres con cáncer de mama precoz (estadio 1 o 2) son las candidatas ideales para la reconstrucción mamaria inmediata. Con este método se consigue un ahorro de la piel del seno natural y se disminuyen las cicatrices. Además, la paciente no tiene la sensación de pérdida del pecho.

Mito 2

La reconstrucción mamaria no es una opción para las mujeres que se han sometido a un tratamiento de radioterapia.

FALSO. La reconstrucción mamaria es siempre una opción para las pacientes que han recibido radiación. La radioterapia es una técnica que consiste en la utilización de radiaciones ionizantes para el tratamiento de determinados tumores empleando rayos X de alta energía. Pretende destruir las células tumorales sin causar daños en los tejidos sanos que rodean a dicho tumor. La radioterapia se suele realizar tras la cirugía conservadora y, ocasionalmente, tras la mastectomía para eliminar de la zona de la cirugía aquellas células tumorales que hayan quedado.

Se suele recomendar una reconstrucción basada en colgajos, es decir, tejidos bien vascularizados de otras partes del cuerpo del paciente. Se desaconseja realizar la reconstrucción mediante la expansión de tejidos, debido a las altas tasas de complicaciones asociadas a la combinación entre los implantes y la radiación.

Mito 3

Los implantes mamarios son la única opción para la reconstrucción mamaria.

FALSO. Se suele asociar la reconstrucción mamaria con los implantes mamarios. Pero hoy en día existen múltiples métodos para conseguirlo. La nueva mama puede reconstruirse con un implante (gel de silicona, gel cohesivo…), con colgajos de tejido propio o con una combinación de ambos métodos. La cirugía de colgajo, como comenté anteriormente, utiliza tejido propio de otras áreas del cuerpo del paciente como el abdomen, las nalgas o los muslos par3 recrear de forma “natural” la mama. Los colgajos sirven también para evitar problemas a largo plazo asociados con los implantes, como la contractura capsular. Cerca de la mitad de los implantes usados para la reconstrucción tienen que ser retirados, modificados o remplazados durante los primeros diez años.

Dr. Terrén, especialista en cirugía reconstructiva