¿RELLENAR O VOLUMINIZAR?

Esta es una nueva cuestión que hasta hace 5 años nunca se planteó.En Medicina Estética las técnicas iban dirigidas a rellenar surcos y depresiones con el fin de disimular el paso del tiempo en las estructuras faciales.

En la actualidad las nuevas técnicas van dirigidas a recuperar los volúmenes perdidos por la atrofia de la grasa subcutánea, la contracción excesiva de los músculos faciales y el remodelado óseo, así como a fijar las zonas más vulnerables a la acción de la gravedad por la pérdida de estructuras de sostén de los tejidos, como el colágeno y la elastina.

Con estas técnicas se recuperan tanto los volúmenes como los contornos faciales; además, al regenerar el colágeno y la elastina, la piel se alisa y adquiere un aspecto más joven. De esta forma no sólo se tratan las consecuencias del paso del tiempo sino también las causas del mismo logrando unos resultados más naturales.

Los materiales utilizados son cada vez más revolucionarios tales como el Acido Hialurónico y la Hidroxiapatita Cálcica de última generación. Ambos pueden infiltrarse tanto con aguja como con cánulas romas dependiendo de la técnica escogida. Con las cánulas, al ser menos traumáticas, se evita la aparición de hematomas y los pacientes pueden reincorporarse a su vida habitual de inmediato. Además al ser componentes naturales de la piel y los tejidos, los riesgos de reacciones alérgicas son mínimos.

Como conclusión podemos decir que, gracias a estas técnicas, tras un minucioso estudio personalizado del origen del envejecimiento facial y a la utilización de materiales de última generación, podemos conseguir un rejuvenecimiento más natural con garantías de permanencia y estabilidad.