La otoplastia o cirugía de las orejas es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es corregir deformidades o mejorar la forma, el tamaño o la posición de las orejas. Puede utilizarse con fines puramente estéticos, destaca la corrección de las denominadas “orejas de soplillo”, o puede realizarse para restaurar la forma de la oreja tras accidentes o lesiones (cirugía reconstructiva).

Se trata de una intervención sencilla, no supera las dos horas de duración, que corrige el pabellón auricular mediante la remodelación del cartílago que da forma a las orejas. En primer lugar se realiza una incisión detrás de las orejas para eliminar la piel sobrante, a continuación, se modifica el cartílago realizando pequeños cortes en su superficie, consiguiendo de esta manera una forma más natural. Las cicatrices quedan ocultas en la parte posterior de las orejas y se desvanecerán con el paso del tiempo hasta ser prácticamente imperceptibles. En los adultos la cirugía se puede realizar bajo sedación intravenosa suplementada con anestesia local. En los niños se utiliza anestesia general.

¿Cómo es la recuperación?

El paciente tendrá vendadas las orejas durante 48-72 horas después de la cirugía. Mientras que persistan los vendajes los pacientes no podrán lavarse el pelo. Tras la eliminación de los vendajes se aplicará pomada en las orejas y se colocará una diadema o cinta elástica que proteja las orejas por la noche (un mes aproximadamente).

El paciente puede regresar a la escuela o al trabajo una semana después de la intervención quirúrgica. La actividad regular y el ejercicio puede reiniciarse en dos semanas. El cirujano debe instar a los pacientes para que eviten cualquier actividad que pueda causar trauma o lesión en los oídos durante el período de recuperación (deportes de contacto físico como el judo, rugby, fútbol …)

El entumecimiento post-cirugía puede prolongarse varias semanas. Las orejas pueden estar rígidas durante varios meses. El dolor, especialmente por la noche, puede durar unos meses.

Otoplastia y niños

La otoplastia es una intervención mucho más frecuente en la infancia, pero puede realizarse en pacientes de cualquier edad. Para obtener los mejores resultados en los niños la intervención debe llevarse a cabo cuando las orejas han alcanzado su tamaño completo. La mayoría de los oídos de los niños consiguen su desarrollo casi completo a partir de los cinco años de edad. La cirugía puede crear los pliegues que faltan y reposicionar la oreja cerca de la cabeza. Los pediatras, cirujanos plásticos especializados y los psicólogos infantiles recomiendan que los niños sean lo suficientemente conscientes para entender lo que implica la operación de antemano. El deseo de cambiar la apariencia de su/sus oídos debe venir del niño.

Para cualquier duda y consulta sobre la cirugía de orejas no dudes en contactar con nuestra clínica especializada en otoplastia Dr. Julio Terrén.