Las mujeres que poseen unas mamas grandes pueden experimentar una serie de problemas derivados del peso y tamaño de las mamas, como dolor de espalda, cuello y hombros, e irritación cutánea. La reducción mamaria se realiza tanto para mejorar estos síntomas como para mejorar el aspecto de las mamas. Algunas mujeres jóvenes sufren un desarrollo excesivo de las mamas que se denomina gigantomastia puberal, y que requiere una reducción de mamas.
Técnica
El procedimiento se realiza con anestesia general o local más sedación, y consiste en una remodelación del tamaño, altura y forma del pecho. Dura 2 ó 3 horas y la hospitalización es de 24 - 48h. Las incisiones se colocan alrededor de las areolas, una extensión vertical hacia abajo de 5 a 7 cm, y una prolongación lateral en el pliegue mamario inferior cuando sea preciso. Cuando el exceso de piel es muy grande, también se extirpa la piel hacia la zona medial del tórax, dejando una cicatriz en "T" invertida.
En el post-operatorio habrá hinchazón, hematomas, insensibilidad temporal de algunas zonas incluido el pezón, algunas asimetrías: el dolor es moderado. La vuelta al trabajo se hará aproximadamente en una o dos semanas.
La duración de los resultados varía en función de la gravedad, embarazos posteriores, envejecimiento, y aumento o pérdida de peso, probablemente varias décadas.
¿Como afecta a la sensibilidad del pezón?
Puede haber una disminución de la sensibilidad según la técnica que se utilice. En casos de mamas muy grandes esta sensibilidad ya puede estar disminuida antes de la intervención.
¿Puede darse lactancia tras esta operación?
Se han descrito casos de lactancia, pero en general no se recomienda, ya que en la cirugía extirpamos glándula y se seccionan los conductos que van al pezón, por lo que podrían formarse quistes.