Tendencias en el aumento de pechoDurante muchos años el ideal de belleza femenino se definía por tener buenas curvas y unos pechos voluminosos. Pero en la actualidad parece que esta tendencia está decayendo. Las intervenciones de pecho tienden hacia la discreción. Ya no se persigue la silueta voluptuosa y llamativa. Las pacientes acuden a la consulta con el objetivo de conseguir unos senos que luzcan naturales. Para conseguirlo, lo ideal es que el contorno del implante mamario sea poco perceptible o cuasi imperceptible, que se consiga un escote natural, que la areola y el pezón se sitúen en el punto de mayor proyección de la mama o ligeramente por encima, que la cicatriz sea poco visible…

Decantarse por unos implantes más pequeños tiene otras ventajas, no es únicamente una moda. Cuanto mayor sea el implante, más posibilidades hay de que se tengan problemas, como la ondulación, la flacidez, el estiramiento de la piel por el peso… Eso sí, hay que remarcar que el aumento de pecho debe ser muy exagerado para que conlleve complicaciones como dolor de cuello y espalda, estrías, encapsulamiento…

El tamaño también influye en la sensación final de los senos. Si se tiene un implante más pequeño, con más tejido propio que lo cubre, la sensación es mucho más natural. Sin embargo, si se tiene un implante grande y un menor volumen del propio tejido del seno, se va a sentir mucho más el implante.

Reducción de pecho

Las intervenciones de reducción de pecho o mamoplastia reductiva también han aumentado exponencialmente. Se trata de una operación que tiene como objetivo la reducción del tamaño de los senos a partir de la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, haciéndolos más pequeños, ligeros y firmes. Se consigue remodelar el tamaño, la altura y la forma del pecho.

La reducción de pecho tiene una duración de dos a tres horas y la hospitalización es de uno o dos días. Cuando el exceso de piel es muy grande, se extirpa la piel hacia la zona medial del tórax, dejando una cicatriz en “T” invertida. En el post-operatorio suele haber hinchazón, hematomas, insensibilidad temporal de algunas zonas, incluido el pezón, y algunas asimetrías. El dolor es moderado.

La paciente podrá volver al trabajo en una o dos semanas. La duración de los resultados dependerá de futuros embarazos, del envejecimiento, y de los aumentos o pérdidas de peso.