Pese a lo que podría parecer, la cirugía plástica guarda una estrecha relación con los procedimientos de trasplante. No es únicamente una especialidad médica dedicada a temas relacionados con la belleza. De hecho, el primer trasplante de órganos realizado con éxito -en este caso de un riñón- se llevó a cabo por el reconocido cirujano plástico estadounidense Joseph E. Murray en 1954.

joseph-e-murrayMurray era reconocido en su época por su trabajo reconstructivo en personas con desfiguraciones faciales y en víctimas de quemaduras severas. En los pacientes severamente quemados se empleaban, como medida temporal, aloinjertos de piel, es decir, trasplantes de tejido de una persona a otra. A partir de estas intervenciones, realizadas durante su servicio militar, Joseph E. Murray inició sus estudios para detectar por qué el cuerpo humano era capaz de detectar y, rechazar o aceptar, tejidos y órganos. Sin embargo, y pese a los avances tecnológicos, los procedimientos de trasplante de órganos aún se encontraban en fase embrionaria; nadie sabía si podían realizarse con éxito. El principal problema era vencer la barrera inmunológica y evitar el rechazo del trasplante.

Fue en diciembre de 1954 cuando el grupo del doctor Murray en el hospital Peter Bent Brigham de Boston (Estados Unidos) recibió a Richard Herrick, de 23 años, que estaba muriéndose como consecuencia de una nefritis crónica. Richard tenía un hermano gemelo, Ronald Herrick, totalmente sano y deseoso de ayudar a su hermano donándole un riñón. Tras varias pruebas preliminares para determinar la identidad genética de los gemelos, y pese a tener a parte de la sociedad en contra -ciertos  sectores le acusaban de “jugar a ser Dios” y de poner en riesgo vidas humanas con sus experimentos- Murray  decidió realizar el trasplante el 23 de diciembre de 1954.

Tras más de cinco horas y media de intervención, el doctor Joseph E. Murray escribía una de las páginas más importantes en la historia de la medicina y la cirugía plástica al trasplantar exitosamente un riñón a Richard Herrick: el primer trasplante de la historia. El paciente se recuperó sin ningún tipo de problema y pudo llevar una vida normal hasta que falleció como consecuencia de un infarto de miocardio.

Una intervención valiente que permitió abrir una nueva senda en el mundo de la medicina: la de los trasplantes. Una disciplina que ha salvado innumerables vidas desde entonces. El Dr. Murray se convirtió en una autoridad internacional en el campo de la biología del trasplante y el rechazo, incluso ayudó a desarrollar la primera generación de linmunosupresores en la década de 1960. En 1990 fue galardonado, junto a E. Donall Thomas, con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus descubrimientos con respecto al trasplante de órganos y células en el tratamiento de las enfermedades humanas.