El frío del invierno puede provocar sequedad en la piel. Para muchas personas el problema va más allá de una molesta sensación general de sequedad, y puede traducirse en descamación, agrietamiento e incluso puede generar eccemas. Para prevenir y evitar estos problemas se pueden seguir una serie de consejos enfocados a que la piel se mantenga húmeda y saludable durante los meses de invierno.

Hay que hidratarse más

Botox o tixina botulinica Valencia Dr. TerrénEs posible que la crema hidratante que solemos emplear en primavera y verano no funcione para el invierno. Hay que utilizar cremas realizadas a base de aceite, ya que el aceite creará una capa protectora en la piel que retendrá más humedad que una crema o loción realizada a base de agua. También se pueden buscar lociones que contengan “humectantes”, una clase de sustancia que atrae la humedad.

Además, hay que tratar de beber, al menos, 8 vasos de agua al día para que el cuerpo utilice sus humectantes naturales y reponga los aceites esenciales que se van perdiendo durante el día. Como alternativa se pueden consumir frutas y verduras con alto contenido en agua.

Se debe prestar especial atención a la piel de las manos, ya que es más delgada que en el resto del cuerpo y posee menos glándulas sebáceas; eso significa que es más difícil mantener las manos húmedas, especialmente en climas fríos y secos. Esto puede provocar picazón y agrietamiento.

La protección solar no es solo para el verano

Los daños causados por los rayos UVA no son exclusivos del verano. Los rayos solares, además de quemar la piel, también contribuyen al envejecimiento y a la aparición de arrugas. Por eso es importante utilizar protección solar a lo largo de todo el año. Se debe apostar por una crema humectante con protección solar para mejorar la protección frente a los rayos solares y aliviar la resequedad.

Ducharse con agua tibia

Deben evitarse las duchas con agua muy caliente en invierno ya que despojan al cuerpo de los aceites esenciales necesarios para mantener el cuerpo hidratado.

Además, es mucho mejor tomar una ducha rápida para evitar que la piel se reseque. Se aconseja emplear de 5 a 10 minutos para ducharse. Una vez terminada la ducha hay que secar la piel suavemente, sin frotarse, y a continuación se debe aplicar la crema humectante.

Emplear jabones suaves

Se deben evitar los productos que contengan detergentes fuertes ya que pueden dejar la piel seca e irritada. Hay que decantarse por jabones que contengan ingredientes naturales como puede ser la sábila, que ayudan a suavizar la piel. Hay que enjuagar totalmente el jabón del cuerpo, especialmente en la cara. Los residuos pueden crear sequedad y picazón.

El afeitado del hombre

Se recomienda afeitarse durante o inmediatamente después de la ducha para suavizar el vello facial. Se deben evitar las cremas y tónicos que contenga alcohol ya que resecarán aún más la piel.

 

Dr. Julio Terrén, especialista en estética facial y corporal